/ jueves 23 de septiembre de 2021

Desde la tribuna | Machado y Tatis Jr, el reflejo del presente y futuro de los Padres… en todos los sentidos

Cuando un equipo que se espera sea ganador, llegue lejos, consiga campeonatos y termina quedando corto, las críticas se presentan inmediatamente.

Más con el talento que tienen los Padres de San Diego, más con el haber reunido un buen grupo de peloteros (al menos eso se creía), más con haber entrado a postemporada en 2020 y generar altas expectativas para el 2021.

La desesperación y frustración generada por la falta de victorias, por los errores de los jugadores y del mismo manejador, es más, hasta de la oficina del equipo, se han visto reflejados en el diamante.

Ahora también lo vimos durante una acalorada discusión el pasado fin de semana en Saint Louis, luego de que Fernando Tatis Jr. fuera ponchado con una pelota que bien pudo ser marcada como bola.

Para contextualizar brevemente, el umpire ese día le expandió la zona de strike a Yu Darvish y a Adam Wainwright, por lo que era una pérdida de tiempo alegar sobre ese tema, pero la molestia del “Niño” obligó a Jayce Tingler a defender a su pelotero, algo también innecesario.

Al expulsar al manejador, Tatis Jr. continuó enojado en el dugout y eso irritó a Manny Machado.

El reclamo del “Ministro” fue tal que, evidentemente, el joven campo corto respondió y tuvieron que ser separados, no sin antes escucharse que el tercera base dijera “no se trata de ti”.

Para muchos fue un acto de liderazgo por parte de Machado, poniendo en su lugar al joven estrella y evitando que cometiera errores que él mismo había tenido en el pasado. Para otros fue un acto de envidia.

Lo que es un hecho es que todos los problemas que han tenido todos en la novena carmelita, salieron en esa discusión.

Luego de dos días de solamente ser eso la noticia, antes del inicio de la serie ante los Giants de San Francisco, ambos jugadores hablaron por única vez del incidente.

Primero fue el joven veterano. Machado fue contundente al decir que si bien, fue desafortunado que todos se percataran de lo sucedido, fue un acto de frustración que sacó lo peor de ambos, sin embargo se deben concentrar en obtener triunfos para mantener vivas sus esperanzas de calificar.

Aseguró que su “hermano menor está por ganar el premio al Jugador Más Valioso”, palabras suyas. El enfoque debe ser para jugar a la pelota.

Lo mismo dijo Fernando. Se buscará ganar porque hay posibilidades de meterse a postemporada (pocas, mínimas, pero posibilidades al fin), y el altercado con Manny fue producto de la desesperación y malos resultados, algo que ha quedado en el pasado.

Todo miel sobre hojuelas con ellos ya, lo vimos tras batazos de ambos y la celebración de los dos.

Pero es verdad, los resultados han sido muy malos en los dos meses recientes. Lesiones, bajas de juego y falta de piezas que embonen, todo generando que el equipo caiga en los standings.

Ese es el presente, con dos líderes frustrados, dos líderes que han hecho lo que pueden pero no han obtenido ayuda para poner a la novena sandieguina en los primeros lugares pensando en jugar en octubre.

Lo bueno, si en estos momentos se le puede sacar algo positivo, es que son los peloteros con los contratos más largos y lucrativos de la organización; lo extenso ayuda a poder fortalecer a la organización alrededor de ellos, lo financiero los mantiene contentos. Pero hay que ganar.

Se avecinan cambios, ya hubo movimientos en los altos mandos de la pelota de desarrollo y en cuanto se confirme que no se calificará a postemporada, se vienen otros más que van a incluir a coaches y jugadores, sin extrañar que algo se modifique con la oficina o el manejador.

Cuando un equipo que se espera sea ganador, llegue lejos, consiga campeonatos y termina quedando corto, las críticas se presentan inmediatamente.

Más con el talento que tienen los Padres de San Diego, más con el haber reunido un buen grupo de peloteros (al menos eso se creía), más con haber entrado a postemporada en 2020 y generar altas expectativas para el 2021.

La desesperación y frustración generada por la falta de victorias, por los errores de los jugadores y del mismo manejador, es más, hasta de la oficina del equipo, se han visto reflejados en el diamante.

Ahora también lo vimos durante una acalorada discusión el pasado fin de semana en Saint Louis, luego de que Fernando Tatis Jr. fuera ponchado con una pelota que bien pudo ser marcada como bola.

Para contextualizar brevemente, el umpire ese día le expandió la zona de strike a Yu Darvish y a Adam Wainwright, por lo que era una pérdida de tiempo alegar sobre ese tema, pero la molestia del “Niño” obligó a Jayce Tingler a defender a su pelotero, algo también innecesario.

Al expulsar al manejador, Tatis Jr. continuó enojado en el dugout y eso irritó a Manny Machado.

El reclamo del “Ministro” fue tal que, evidentemente, el joven campo corto respondió y tuvieron que ser separados, no sin antes escucharse que el tercera base dijera “no se trata de ti”.

Para muchos fue un acto de liderazgo por parte de Machado, poniendo en su lugar al joven estrella y evitando que cometiera errores que él mismo había tenido en el pasado. Para otros fue un acto de envidia.

Lo que es un hecho es que todos los problemas que han tenido todos en la novena carmelita, salieron en esa discusión.

Luego de dos días de solamente ser eso la noticia, antes del inicio de la serie ante los Giants de San Francisco, ambos jugadores hablaron por única vez del incidente.

Primero fue el joven veterano. Machado fue contundente al decir que si bien, fue desafortunado que todos se percataran de lo sucedido, fue un acto de frustración que sacó lo peor de ambos, sin embargo se deben concentrar en obtener triunfos para mantener vivas sus esperanzas de calificar.

Aseguró que su “hermano menor está por ganar el premio al Jugador Más Valioso”, palabras suyas. El enfoque debe ser para jugar a la pelota.

Lo mismo dijo Fernando. Se buscará ganar porque hay posibilidades de meterse a postemporada (pocas, mínimas, pero posibilidades al fin), y el altercado con Manny fue producto de la desesperación y malos resultados, algo que ha quedado en el pasado.

Todo miel sobre hojuelas con ellos ya, lo vimos tras batazos de ambos y la celebración de los dos.

Pero es verdad, los resultados han sido muy malos en los dos meses recientes. Lesiones, bajas de juego y falta de piezas que embonen, todo generando que el equipo caiga en los standings.

Ese es el presente, con dos líderes frustrados, dos líderes que han hecho lo que pueden pero no han obtenido ayuda para poner a la novena sandieguina en los primeros lugares pensando en jugar en octubre.

Lo bueno, si en estos momentos se le puede sacar algo positivo, es que son los peloteros con los contratos más largos y lucrativos de la organización; lo extenso ayuda a poder fortalecer a la organización alrededor de ellos, lo financiero los mantiene contentos. Pero hay que ganar.

Se avecinan cambios, ya hubo movimientos en los altos mandos de la pelota de desarrollo y en cuanto se confirme que no se calificará a postemporada, se vienen otros más que van a incluir a coaches y jugadores, sin extrañar que algo se modifique con la oficina o el manejador.