/ martes 5 de febrero de 2019

Hablemos de cines/Crítica de Cómo Entrenar a Tu Dragón 3

How To Train Yor Dragon: The Hidden World

Después de haberse reunido con su madre, Hiccup continúa con el rescate de dragones al lado de Chimuelo ofreciéndoles santuario en su tierra natal de Berk. No obstante, un enemigo del pasado resurge con el propósito de no sólo asesinar a su famosa furia negra sino ponerle fin a esta tregua de paz entre hombres y dragones.


Aún recuerdo lo escéptico que me encontraba por ver la primera entrega, considerando que las historias relacionadas con dragones no suelen interesarme pero siendo la majestuosa excepción hace ya 9 años, no pude evitar sentirme ligeramente decepcionado con la segunda parte al carecer de ese sentimentalismo que regresa justo para el nostálgico cierre de esta querida trilogía.


Si los productores no cambian de opinión, El Mundo Oculto se siente en verdad como el fin de una era que a muchos les producirá tristeza en los últimos minutos. Existe bastante desarrollo en sus personajes que a pesar de las nuevas inclusiones, ninguno queda reducido o descartado. Todo el elenco tiene su momento incluyendo los mismos dragones que carecen de diálogos.


Mi única queja podría ser con la dirección infantil de Dean DeBlois, estoy consciente que va dirigida para los niños pequeños por lo tanto el ridículo humor aunque existe una que otra escena que me hizo reír bastante. Otro aspecto es que cuenta con excesiva acción que satura a pesar de complementarse con escenas emotivas, haciendo especial referencia al pasado.


Y no podía faltar esa determinante, épica y majestuosa composición musical de John Powell, retomando su tema clásico y expandiéndola bajo otros contextos; sigo sintiendo ese contagio romántico y hasta nostálgico por la forma en que realza la edición y complementa las interacciones como descripciones entre los protagonistas y sus dragones.


Tratándose de una animación que rompe los estereotipos, sucede lo mismo con sus voces selectas y pese al esfuerzo colectivo de Jay Baruchel, America Ferrera, Cate Blanchett y Gerard Buttler; prefiero seguir con su doblaje al español porque al igual que Disney o Pixar, Dreamworks tiende a elegir actores que cumplan con las descripciones de sus personajes. He ahí otro triunfo.


Nos encontramos ante una tercera y simpática conclusión que retoma los elementos de la original al incluir a una nueva dragona pero sin descuidar el concepto principal y esencialmente familiar. Terceras partes suelen perder su encanto y me da gusto decir que esta animación supo salir adelante porque la trilogía en sí, es un éxito en cuestiones de narrativa y originalidad.


Calificación: 4 de 5 estrellas

How To Train Yor Dragon: The Hidden World

Después de haberse reunido con su madre, Hiccup continúa con el rescate de dragones al lado de Chimuelo ofreciéndoles santuario en su tierra natal de Berk. No obstante, un enemigo del pasado resurge con el propósito de no sólo asesinar a su famosa furia negra sino ponerle fin a esta tregua de paz entre hombres y dragones.


Aún recuerdo lo escéptico que me encontraba por ver la primera entrega, considerando que las historias relacionadas con dragones no suelen interesarme pero siendo la majestuosa excepción hace ya 9 años, no pude evitar sentirme ligeramente decepcionado con la segunda parte al carecer de ese sentimentalismo que regresa justo para el nostálgico cierre de esta querida trilogía.


Si los productores no cambian de opinión, El Mundo Oculto se siente en verdad como el fin de una era que a muchos les producirá tristeza en los últimos minutos. Existe bastante desarrollo en sus personajes que a pesar de las nuevas inclusiones, ninguno queda reducido o descartado. Todo el elenco tiene su momento incluyendo los mismos dragones que carecen de diálogos.


Mi única queja podría ser con la dirección infantil de Dean DeBlois, estoy consciente que va dirigida para los niños pequeños por lo tanto el ridículo humor aunque existe una que otra escena que me hizo reír bastante. Otro aspecto es que cuenta con excesiva acción que satura a pesar de complementarse con escenas emotivas, haciendo especial referencia al pasado.


Y no podía faltar esa determinante, épica y majestuosa composición musical de John Powell, retomando su tema clásico y expandiéndola bajo otros contextos; sigo sintiendo ese contagio romántico y hasta nostálgico por la forma en que realza la edición y complementa las interacciones como descripciones entre los protagonistas y sus dragones.


Tratándose de una animación que rompe los estereotipos, sucede lo mismo con sus voces selectas y pese al esfuerzo colectivo de Jay Baruchel, America Ferrera, Cate Blanchett y Gerard Buttler; prefiero seguir con su doblaje al español porque al igual que Disney o Pixar, Dreamworks tiende a elegir actores que cumplan con las descripciones de sus personajes. He ahí otro triunfo.


Nos encontramos ante una tercera y simpática conclusión que retoma los elementos de la original al incluir a una nueva dragona pero sin descuidar el concepto principal y esencialmente familiar. Terceras partes suelen perder su encanto y me da gusto decir que esta animación supo salir adelante porque la trilogía en sí, es un éxito en cuestiones de narrativa y originalidad.


Calificación: 4 de 5 estrellas