imagotipo

Política… Bajo El Sol

  • Enrique Sánchez Díaz

Sin ninguna duda, los cuestionamientos que han surgido en la construcción de cuando menos más de 20 pilotes en el Paso Express 20 de Noviembre, han generado no solo el malestar de la ciudadanía en general, por la cínica y evidente mala calidad en la edificación, donde aparece como responsable la empresa constructora Makro. Pero la duda de la comunidad no solo surgió porque se ha mostrado ante los medios de comunicación la mala calidad y falta de supervisión oficial de los trabajos, sino porque el Gobierno del Estado arrancó esa magna obra, quizá la más importante en infraestructura vial en Tijuana, desde hace dos años, en los que la terminación de la misma se ha visto retrasada por muy diferentes excusas. Que los recursos federales se atrasaron, que cuando han reanudado se les han elevado los costos, no solo por el precio tan alto que ha registrado el cemento, sino porque la paridad cambiaria también ha afectado. El caso es que ese Nodo Express 20 de Noviembre, con un aforo de millares de vehículos y unidades de transporte urbano, así como de carga, lleva más de un año que debió haberse concluido, pero, mientras está afectando muy seriamente la movilidad urbana, donde se añade que por ser uno de los accesos más importantes para el Estadio de Futbol de Los Xolos, está provocando más embotellamientos y caos vial en Tijuana.

Hasta ahora, la comunidad había sido muy prudente, en espera de que por fin el gobierno federal y alguno que otro milagro que haga el Gobierno del Estado, el Nodo 20 de noviembre, con un paso a desnivel, y que da acceso centro escolar Agua Caliente, fuera concluido en septiembre, como se anunció con antelación, pero se ve que va para largo todavía. Y la razón es muy simple: la mala calidad en las obras, los malos materiales, la desvergüenza de los contratistas y las pobres mezclas que utilizan demostró que los pilotes de concreto que debería soportar la carga del paso a desnivel y un tráfico intenso, más que una estructura sólida, parecen haber levantado pilotes de polvorón que se desmoronaron parcialmente, donde, como justificación expresan, fue por filtraciones de agua y combustibles. Según la Asociación Mexicana de Ingenieros Constructores de Baja California (AMIC BC) el Paso Express 20 de Noviembre debe de ser cerrado al tránsito vehicular por motivos de seguridad. “Es un peligro latente el puente, el nodo, así lo consideramos nosotros. Tanto en lo estructural como en su diseño de origen, y, por lo tanto, se necesita reestructurar”, apuntó el presidente de AMIC BC, VÍCTOR MANUEL ESCOBAR SÁNCHEZ. Después de una visita a la zona, su recomendación es que intervenga Protección Civil, y se lleve a cabo un dictamen técnico porque con el aval oficial y de algunos otros constructores, la empresa responsable está haciendo reparaciones sobre los pilotes derruidos, algo así en el lenguaje común: como pegarle un parche de concreto para que cumplan su función. Y eso ha molestado más a la sociedad, cuando la mayoría esperaría a que se volvieran a edificar con la resistencia, la técnica y supervisión correcta.

Cuando estalló el escándalo en los medios de comunicación, tras la trágica realidad del Socavón del Paso Express en la Ciudad de México, donde hubo dos muertos en el accidente, la reacción del Gobierno Estatal fue reclamar y definir que no aceptarán ninguna obra con fallas, hasta que cumplan con los requisitos mínimos de seguridad. MANUEL GUEVARA, secretario de desarrollo e infraestructura urbana, reconoció que hay preocupación de la comunidad de que pudieran registrarse mayores riesgos y mayores daños. Pero les urge que las reparaciones se realicen en poco tiempo, pues ellos quieren abrir el paso vehicular en octubre. Sin embargo, con el debido respeto para el ingeniero GUEVARA, no es más urgente cumplir con la apertura de la vialidad después de un año de atraso, sino que realmente cumpla con la seguridad que demanda la comunidad, porque hay vidas y bienes de por medio. Así las cosas, más les vale que contraten expertos en este tipo de estructuras y revisen, antes de que tengan que lamentar alguna desgracia por obras que evidencian abuso y corrupción