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Verdades y Mentiras

  • Job Flores

¡NO MÁS DINERO PÚBLICO A LOS PARTIDOS! Ya inició el proceso electoral que culminará con la elección del próximo presidente de la república, y la renovación de las cámaras de senadores y diputados.

En este contexto, no nos cansamos de insistir: el gobierno NO debe entregar dinero que es del pueblo a los partidos políticos, porque solo se benefician los vaquetones que los controlan.

El abstencionismo que ha marcado los últimos procesos electorales, se puede interpretar más que como negligencia o desinterés, como una clara exigencia social para que el gobierno deje de subvencionar o financiar a los partidos y a los políticos que los integran y que medran a costillas del dinero de los contribuyentes.

Urge que se retire el financiamiento público a los partidos y a las campañas políticas. Hace falta una reforma que obligue a quien quiera fundar o crear un partido político, a que lo haga con sus propios recursos y lo mismo debe aplicar para quien aspire a ser funcionario de elección.

Una reforma que termine con los “plurinominales”, sean senadores, diputados federales, locales o regidores. No es posible tanto abuso y tanto dispendio en aras de una democracia que no le sirve al pueblo, en tanto tenga que pagarla a tan alto precio.

Una reforma política que acabe, que no permita “alianzas” entre partidos. Que aquel que no cumpla con los requisitos legales para mantener su existencia que desaparezca y que no se convierta en parásito de otro, y menos se sostenga con el dinero del que trabaja y paga sus impuestos.

Esos recursos deben, tienen que tener un destino que no es otro más que el de resolver las necesidades sociales y dar respuesta a las garantías constitucionales en materia de salud, educación, vivienda y creación de infraestructura, urbana, económica, etc.

Para nadie es un secreto: la mayoría de partidos políticos son negocios de unos cuantos, incluso hablando de los considerados grandes, que en cada elección nos repiten candidatos y en cada ejercicio gubernamental, sea quien sea que gane los comicios, nos enseñan ineficiencia, nepotismo, abuso, corrupción y más.

El llamado de la ciudadanía para la autoridad no deja dudas: “Gobierno no toques ese dinero. Ese recurso es sagrado; es para crear fuentes de empleo, es para apoyar a los jóvenes que no tienen para estudiar o para continuar o concluir sus estudios.

“Ese dinero es para garantizar la salud a que todos los mexicanos tenemos derecho, como lo marca nuestra Carta Magna. Es darle a los trabajadores, a la gente productiva de este país, créditos para adquirir viviendas dignas. Es para dar apoyo a los empresarios a los inversionistas para que, al desarrollar sus actividades, creen más y mejores empleos.

“Es dinero para construir infraestructura urbana que al mismo tiempo que permite a las familias mexicanas contar con los servicios públicos básicos, también les da la oportunidad de emplearse, por la gran cantidades fuentes que en este tema se crean”.

Es cierto, también está plasmado en la Constitución la garantía para votar y ser votado. Es decir, cualquier mexicano en uso de sus derechos legales y cívicos puede aspirar a servir desde un puesto de servicio público, pero…

En ninguna parte de la Constitución se obliga al estado a financiar la existencia de partidos políticos con los recursos que aportan los ciudadanos vía impuestos.

En este contexto, es que se pide, se exige, que se retire el subsidio a los partidos políticos. De verdad, si esto se hiciera, veríamos partidos políticos diferentes; candidatos diferentes y todos saldríamos ganando.

En este momento y gracias a los financiamientos públicos, los partidos llamados grandes, están controlados por grupos de poder que son los que reparten las posiciones y las candidaturas de manera unilateral y para la conveniencia de familiares y amigos.

Siempre son los mismos. Tenemos redes de “sabelotodo” que en la práctica no han hecho nada por el país, salvo enriquecerse y pervertir el servicio público.

Pero si esto ocurre en los partidos “grandes” en los partidos “chicos” está peor porque en su mayoría son negocios familiares. ¿Ejemplos? El que quiera ¡Basta de tanto abuso!

 

RECUERDE… Nada es verdad n i mentira, todo es según el color del cristal con que se mira.