imagotipo

Se duplica superficie afectada por sequía ante cambio climático: FAO

  • Notimex
  • en Ecología

Roma, 19 Jun (Notimex).- Desde la década de los 70 la superficie terrestre afectada por la sequía se duplicó debido a los efectos del cambio climático y el fenómeno provoca pérdidas de hasta ocho mil millones de dólares anuales, advirtió hoy la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Invertir en preparación y en crear resiliencia entre los agricultores es fundamental para hacer frente a las situaciones de sequía extrema, aseguró el director general de la FAO, José Graziano da Silva, en un seminario sobre el tema organizado por el organismo de las Naciones Unidas, Irán y los Países Bajos.

Señaló que la necesidad de replantearse las sequías a nivel global es apremiante. Según datos de la FAO, a medida que el clima del planeta cambia, los períodos secos severos son cada vez más frecuentes y desde la década de los años 70, la superficie terrestre del planeta afectada por sequías se ha duplicado.

Resaltó que las sequías generan no sólo hambre e inestabilidad, sino que provocan pérdidas económicas de hasta ocho mil millones de dólares anuales.

El coste es especialmente alto en los países en desarrollo, donde la agricultura sigue siendo uno de los pilares económicos. Más de 80 por ciento de los daños y pérdidas causados por la sequía los soporta la agricultura en el mundo en desarrollo, según informes del organismo.

África, en particular, es la zona que se ha llevado la peor parte, pues entre 2005 y 2016, un total de 84 sequías afectaron a 34 países africanos.

Graziano da Silva dijo que invertir en preparación y en crear resiliencia entre los agricultores es fundamental para hacer frente a las situaciones de sequía extrema.

“Salvaguardar los medios de vida significa salvar vidas, esto es lo que se pretende al crear resiliencia”, afirmó.

Al recordar la sequía de 2011 en Somalia, en la que más de 250 mil personas perecieron de hambre, Graziano da Silva señaló que “la gente muere porque no está preparada para afrontar los efectos de la sequía, porque sus medios de vida no son lo suficientemente resilientes”.

“Durante años, la estrategia ha sido responder a las sequías cuando ocurren, corriendo a toda prisa para aportar ayuda de emergencia y mantener a la gente con vida”, indicó el responsable de la FAO, quien admitió que “por supuesto, eso es importante”, pero que invertir en preparación y resiliencia “es esencial”.

Explicó que al hacerlo, se prepara a los países para actuar rápidamente antes de que sea demasiado tarde, significa que los agricultores y las comunidades rurales están mejor posicionados para hacer frente a los eventos meteorológicas extremos cuando golpean.

El ministro de Agricultura, Recursos hídricos y Silvicultura de Namibia, John Mutorwa, señaló por su parte que en estos tiempos de cambio climático, la sequía ha surgido como un desafío al que todos los países se verán obligados a enfrentarse una y otra vez.

Por su parte, el presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), Gilbert F. Houngbo, enfatizó la necesidad de romper el ciclo de crisis, desastres y socorro; y pidió a la comunidad internacional que fuera proactiva y tuviera en cuenta no sólo las emergencias, sino también en cómo prevenirlas.

“Eso significa invertir en los pequeños agricultores para ayudarles a hacer frente al reto de la productividad, darles acceso a los mercados y a financiación y, lo más importante, que tengan las herramientas necesarias para sobrevivir y prosperar” dijo Houngbo.

El seminario de este día tuvo como objetivo catalizar un renovado impulso internacional para hacer frente a las muchas consecuencias de las sequías.

En el evento celebrado en Roma, la FAO y la Organización Metereológica Mundial (OMM) firmaron un memorando de entendimiento que les permitirá estrechar su cooperación para responder a la variabilidad climática y al cambio climático que, según reza el acuerdo “representa una amenaza urgente y potencialmente irreversible para las sociedades humanas, los ecosistemas y la seguridad alimentaria”.

A través de su alianza reforzada, ambas organizaciones trabajarán en mejorar la información, herramientas y métodos agro-meteorológicos y potenciar el acceso de los pequeños campesinos a los productos y servicios que pueden ayudarles a anticipar y prepararse proactivamente frente a las sequías, entre otras cuestiones.