Tres migrantes centroamericanos que prefirieron a México que el "sueño americano"

Ya es notable cómo los platillos típicos de Guatemala y El Salvador convergen entre tacos, restaurantes típicos y centros botaneros

Roberto Hernández | Enviado

  · sábado 3 de noviembre de 2018

Foto: Roberto Hernández | El Sol de México

Tapachula, Chiapas.- Miles de migrantes de todas partes del mundo cruzan México para llegar a Estados Unidos y conseguir el “sueño americano”. Sin embargo, algunos se quedan en el camino, prefieren hacer su vida en territorio azteca, sienten una mejoría en su calidad de vida desde el momento en que pisan a nuestro país.

Ante esta situación es notable cómo los platillos típicos de Guatemala y El Salvador convergen entre tacos, restaurantes típicos y centros botaneros, muy populares en Tapachula, Chiapas.

Sigue aquí el paso a paso de la Caravana Migrante en su recorrido por México hasta EU

La señora Cándida Iglesias es uno de esos casos que prefirió quedarse en México. Logró establecer su propia “Pupusería” salvadoreña.

Foto: Roberto Hernández | El Sol de México

Las pupusas son un platillo originario de El Salvador que consiste en una tortilla pequeña y gruesa preparada a base de harina o arroz, rellena con ingredientes de la región, en este caso de calabaza, quesillo, flor de calabaza, champiñones, pollo, res, chorizo, hierba mora, frijol y camarón.

Foto: Roberto Hernández | El Sol de México


Las más populares entre la comunidad salvadoreña son las de Loroco, una planta traída desde El Salvador para su uso comestible, y la de "revuelto", que es la combinación de chicharrón, frijol y quesillo, combinación popular desde la forma tradicional salvadoreña.

Foto: Roberto Hernández | El Sol de México

Doña Cándida llegó México en el 2010, huyendo del desempleo causado por las Maras en su país. Actualmente tiene 49 años y no tuvo la necesidad de naturalizarse hasta que tuvo a sus hijos.

Dice que las autoridades mexicanas no detenían a los migrantes ni les pedían su documentación mientras los vieran trabajando y sin causar problemas; los documentos no importaban.

Foto: Roberto Hernández | El Sol de México

Con Cándida trabaja Josué Ricardo, de 24 años, quien llegó a México en 2014 también huyendo de de los Maras que lo querían obligar a entrar a las pandillas. En ese año tampoco tuvo problemas con sus papeles y pasó tranquilamente en balsa por el río Suchiate.

Hace dos años apenas Josué tampoco tramitó sus papeles cuando notó que llegaban más migrantes de Centroamérica.

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Magdalena, al frente de la primera pupusería de Tapachula

Otro caso de éxito es el de Magdalena Beatriz, también de El Salvador, que llegó a México desde hace 9 años.

Tras no conseguir un buen empleo, optó por hacer lo que mejor sabía, pupusas. Así que comenzó con un pequeño puesto ambulante sobre la calle, pero admite que fue muy difícil, las personas no conocían tanto las pupusas, sus primeros clientes eran turistas curiosos que pensaban que era un platillo típico de Tapachula, además sufrió agresiones por los demás comerciantes.

Foto: Roberto Hernández | El Sol de México

Con el paso del tiempo se sobrepuso y abrió la pupusería El Carbonero en el centro de Tapachula, es conocido como el primer restaurante y más grande de este tipo, el cual es atendido al cien por ciento por migrantes salvadoreños, todos instalados de manera legal.

Magdalena no tuvo necesidad de arreglar sus documentos hasta hace 5 años, debido al nacimiento de su hija, quien al nacer mexicana, su papeleo se facilitó para naturalizarse.

Señala que ante el fenómeno de las caravanas migrantes, últimamente las autoridades mexicanas hacen revisiones en el restaurante e incluso la interrogan sobre si está ayudando a personas que cruzan el país de manera ilegal.

Foto: Roberto Hernández | El Sol de México

El May

La intención del guatemalteco Luis Alberto Trujillo Domínguez, mejor conocido como El May, era llegar a Estados Unidos cuando salió de su hogar en 1994; pretendía subir al tren desde Chiapas, pero cuando lo hizo, sintió miedo y decidió probar suerte en México.

El May comenzó como ayudante de albañil, ganaba solo 100 pesos al día, al año encontró trabajo como vendedor de pollo, su jefe era mexicano; al paso del tiempo, con sus ahorros abrió su propia pollería, desde entonces sus ingresos no han dejado de crecer gracias a preparar el pollo al estilo campero.

Foto: Roberto Hernández | El Sol de México

El éxito le permitió abrir hasta 14 negocios, pero su dinero lo invirtió en Bancafe y en cuando se declaró en bancarrota, perdió todo.

A pesar de la caída, El May consiguió conservar cuatro pollerías, las que actualmente administra. "Con trabajo todo se puede", dice al presumir orgulloso como se levantó por segunda vez.

Trujillo Domínguez no había arreglado sus documentos a pesar de que lleva 24 años viviendo en México, pero fue hasta hace 6 años que regularizó su situación a partir de que nació su hija mexicana.

Foto: Roberto Hernández | El Sol de México

Su plan es siempre quedarse en México, no quiere abrir sucursales en Guatemala porque, asegura, en cuanto abra un negocio allá, las pandillas lo van a extorsionar o a agredir.

Por si fuera poco, fundó y administra la liga de futbol más grande de Tapachula, donde juegan por igual mexicanos, guatemaltecos, hondureños y salvadoreños.

Foto: Roberto Hernández | El Sol de México

Apoya a los migrantes centroamericanos dándoles empleo también los apoya dándoles empleo y además les ayuda para que hagan sus trámites migratorios, pues está consciente que llegan a un lugar donde nadie les tiende la mano.

"Es lo menos que puedo hacer, yo soy un migrante, me va bien, qué otra cosa podría hacer".

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