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Cromwell y otros piratas que invadieron tierras californianas

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El nombre de “Pirata” en la actualidad invade la literatura, el cine y televisión, pero existen lugares del mundo donde este vil pero carismático personaje toma parte de las leyendas, cultura e historia. Uno de esos lugares es Baja California Sur.

Iniciando con el más conocido y mítico Lorencillo Drake y Cromwell, popularmente llamado “Coromuel”, invade la imaginación de los sudcalifornianos a través de la leyenda contada hace muchas generaciones.

Al visitar el emblemático balneario que se encuentra en la ciudad de La Paz, se ha contado cómo la brisa puntual que llegaba a la costa a las 16:00 horas recordaba a los habitantes cuando una misteriosa nave aparecía y no bajaba nadie y después desaparecía, sólo en ocasiones logrando ver al pirata “Coromuel” (deformando su apellido), lo cual propiciaba el correr del rumor que venía en busca de una cueva para enterrar su tesoro.

Muchos años han pasado pero ahora los pescadores y habitantes llaman a la playa y a esa típica brisa “Coromuel” en honor a esa leyenda. Al respecto, Gilberto Manuel Ortega Avilés, egresado de la carrera en Filosofía por la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), en entrevista exclusiva para “El Sudcaliforniano” refirió que en el aspecto histórico podemos verificar con muchos documentos resguardados en el Archivo Histórico Pablo L. Martínez (AHPLM) los constantes ataques de piratas debido no sólo a su riqueza, sino también a su punto estratégico para sus maniobras de guerra.

Indicó que a la salida de los norteamericanos la diputación territorial nombró jefe político a Nicolás Lastra y del mando militar se hizo cargo el teniente Manuel Pineda. “La península quedó en una situación desastrosa a causa de la guerra, desolación, pobreza y ruina. La población también disminuyó debido a que muchos emigraron con el enemigo ya que habían abrazado su causa. En la frontera, el último gobernador mexicano de la Alta California, Pío Pico, había enajenado desde 1845 la mayor parte de las misiones de la región a particulares, y los nuevos dueños se habían puesto del lado del enemigo y aceptado la ciudadanía americana abandonándolas, lo que dio como resultado estas misiones se terminaron de deteriorar y despoblar”, relató.

Puntualizó que Nicolás Lastra desempeñó el puesto de primera autoridad en la hasta el 11 de julio de 1849, cuando llegó a sustituirlo el coronel Rafael Espinosa, quien trajo algunos fondos para reorganizar los servicios públicos.

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“Cuatro años llevaba Espinosa rigiendo los destinos de esta tierra, durante los cuales se había normalizado la angustiosa situación que se vivía, pero entonces cayó una nueva desgracia en 1853: La invasión pirática encabezada por el norteamericano William Walker.

Éste llegó a La Paz haciéndose pasar como comerciante y desembarcó con gente armada. Apresó al jefe político Espinosa y al coronel Juan Clímaco Rebolledo, que arribaba en esos momentos para hacerse cargo del gobierno. Walker saqueó La Paz y reclamó y proclamó la república de Sonora e izó una bandera extraña a la tricolor; pero al saber que en Todo Santos el teniente coronel Manuel Márquez de León alistaba fuerzas para batirlo, huyó de La Paz y se trasladó a Ensenada, donde se creía más seguro. Esta retirada evitó que los buques de guerra mexicanos lo hicieran prisionero”, reseñó.

Argumentó que el pirata estuvo posesionado de la región norte de Baja California desde noviembre de 1853 hasta abril del año siguiente. Fue atacado sin éxito por la guarnición que formaba la colonia militar que existía en el Pueblo de Santo Tomás, al mando de Francisco Javier del Catillo Negrete, quien tenía como segundo al oficial Antonio Meléndez.

“Walker no fue derrotado por nadie, él solo selló su derrota al querer marchar por el desierto hasta Sonora, la cual también quería conquistar para anexarla a su república, pero se le desbandó la gente y derrotado regresó a Estados unidos. Como lo cuenta el libro: Lecciones de Historia de baja California, por Pablo L. Martínez en 1958. En 1855, junto a un grupo conocido como Los Inmortales, se dirigió hacia Nicaragua, que estaba inmersa en una guerra civil. Gracias a sus campañas militares, logró el poder mediante unas elecciones fraudulentas y fue elegido presidente de la nación”, destacó.

Evidenció que debido a la amenaza que representaba su estadía en Centroamérica, los demás países de la región iniciaron una ofensiva para expulsarlo del territorio, dando lugar a la Guerra Nacional de Nicaragua y la Campaña Nacional de Costa Rica. El conflicto también involucró a Estados Unidos, al Reino Unido y al empresario Cornelius Vanderbilt.

“William Walker es derrotado el 1 de mayo de 1857, pero organizó nuevas expediciones para apoderarse de Nicaragua pero termina fusilado en Honduras. Fue capturado y ejecutado Nicaragua el 12 de septiembre de 1860. (Efemérides Sudcalifornianas Eligio Moisés Coronado)”, concluyó Ortega Avilés.