Relatan su labor en recolección de basura

Martín Gallegos e Israel Martínez nos cuentan desde un día común en el oficio, así como accidentes fatales en el mismo

Giovanny Urenda | El Sol de Tijuana

  · sábado 4 de junio de 2022

Los camiones recolectores se llenan con 8 a 9 toneladas. Foto: Ángeles García | El Sol de Tijuana

Tijuana.- Todos los días, a las 7 de la mañana, Martín Gallegos ingresa a su lugar de trabajo. Trepa al camión recolector de basura en la parte trasera y recorre las colonias de Tijuana.

“He realizado este trabajo por 24 años, a pesar de cumplir casi los 60 años me siento en buena forma, a pesar de la carga física que implica este trabajo'', comentó.

Radilla dice que falta una red de recolección más robusta. Foto: Ángeles García | El Sol de Tijuana

La jornada consiste en ir y venir en la unidad con capacidad de 8-9 toneladas para los desechos que generan los hogares de la ciudad. Hay que dejarlos en el centro de transferencia y luego volver por más.

“Hacemos filas para ‘dompear’, y de ahí nos regresamos a lo que nos toca en la zona. Cada ruta es de dos a tres viajes por día, nos asignan por zonas, a veces recolectamos una colonia entera o una parte, y la concluye otro camión”, detalló.

Martín Gallegos labora de lunes a viernes pero en ocasiones trabaja los sábados para acumular horas extra. Visto así, parece un trabajo casi como cualquier otro, pero es hasta peligroso

En sus más de 20 años de experiencia, Martín ha caído una vez del camión y perdió una parte parte de un dedo índice. Pero él los ve como incidentes menores, y parece que así es.

Los desechos terminan en el basurero municipal de Valle de las Palmas. Foto: Ángeles García | El Sol de Tijuana

“La vez que me caí no me pasó nada, me levanté como resorte y ‘orale’ me subí. Han ocurrido accidentes más graves, algunos se han ido por barrancos. En una ocasión la cuchilla le cortó la cabeza a un compañero, y a otros los han atropellado”, recordó.

Martín Gallegos no quiso decir cuánto gana, pero responde a una pregunte frecuentes: ¿Tienes que darle propina a ese personal sindicalizado del municipio que levanta tu basura?

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“La propina depende de cómo uno se lo gane, como se porte uno con la gente, el detalle de subir todo y dejar limpio”, dice.

En sus 24 años trabajando en la recolección de basura, Martín Gallegos también ha notado un cambio en las vialidades de Tijuana. Anteriormente eran menos las que contaban con pavimentación y eso complicaba su trabajo.

“Antes había solo calles en terracería, ya pavimentado el trabajo es más sencillo. Era mucho brinco y era más complicado subir la basura por el terreno”, recuerda.

“En días de lluvia o con sol, a como esté el clima uno trabaja. Hasta el momento no me he enfermado por la lluvia”, cuenta.


En las estaciones de transferencia

Cuando los camiones recolectores están llenos deben acudir a las estaciones de transferencia para vaciar la basura acumulada en contenedores y estos los llevan al basurero municipal ubicado en Valle de las Palmas.

Israel Martínez tiene dos años trabajando en uno de esos centros. Es un “endonador”.

Su trabajo consiste en acomodar la basura en esos contenedores y cubrirla con lonas para que los desechos no caigan en su trayecto por las calles.

Foto: Ángeles García | El Sol de Tijuana

Mientras prepara los camiones, aprovecha para sacar el cobre o aluminio que encuentra, pero solo dispone de 20 minutos por contenedor.

“Llegan los camiones que están llenos de basura, la depositan en la tolva y las cajas los están esperando. Después de eso los camiones regresan a realizar la recolección, nosotros terminamos como a las 16 horas, yo estoy aquí las 24 horas”, explicó.

Los contenedores, mencionó Martínez, tienen una capacidad de 35 toneladas y se llenan con la basura recolectada por aproximadamente 4 camiones.

La actividad diaria en los hogares de Tijuana genera entre 12 y 15 viajes de esas cajas de desechos solo en la estación de transferencia donde él labora.

Destinan 40 millones de pesos mensuales para el arrendamiento. Foto: Carlos Luna | El Sol de Tijuana

“Si yo me pusiera a `chacharear me sacaría harto´ (...) Estamos hablando de una cantidad impresionante de basura. El trabajo que realizan los recolectores de basura es muy peligroso, si me pusieran a recolectar yo no podría”, comenta.

Además de trabajar en el ‘endonado’, Israel Martínez es el encargado de la seguridad en la estación de transferencia que es al mismo tiempo su hogar.

“Duermo ahí en mi penthouse, dentro del trailer. Gracias a Dios tengo donde quedarme. Hay muchos malandros que pasan por aquí”, dijo.

A comparación de Martín, Israel no ha sufrido ningún accidente de trabajo, pero en una ocasión casi incendia el contenedor de basura por un corto circuito de una extensión eléctrica con la que iluminaba su trailer.

Los contenedores tienen una capacidad de 35 toneladas. Foto: Ángeles García | El Sol de Tijuana

“Me regañaron, me espanté porque llegaron los bomberos. Me regañaron los grandes, pensé que por eso me iba a ir, pero sigo aquí”, comentó.

Ambos trabajadores de la basura en Tijuana dicen que pueden sortear lo que pueda herirlos mientras manipulan los desechos, pero Martín Gallegos invitó a la ciudadanía a separar su basura, pues algunos de sus compañeros han sufrido lesiones cuando encuentran vidrios rotos.